Aquel momento, aquel 18 de septiembre del año 2000, cuando Soraya Jiménez logró completar su intento para conquistar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sidney, sigue vivo en la memoria de los mexicanos por haber sido la primera mujer en obtener dicha presea en la historia de la justa atlética mundial.
Desde entonces han pasado casi 20 años y del lamentable fallecimiento de la deportista mexiquense nacida en Naucalpan de Juárez, han transcurrido más de 7, pero su nombre, su figura, su imagen y su hazaña fueron ya reconocidos para siempre con su merecido ingreso al Salón de la Fama Panamericano de Halterofilia en una ceremonia de gala virtual transmitida desde la Isla de Cuba. 
Cuando ganó la presea áurea Soraya tenía 23 años y cuando sufrió el fulminante infarto al miocardio que apagó su vida contaba con 35 y hoy que tendría casi 43 se le ha hecho un homenaje póstumo por el ejemplo que dejó de persistencia, pundonor y coraje para superar todo tipo de obstáculos en su trayectoria, incluyendo lesiones y otras enfermedades. 
Otro mexicano reconocido también con la inducción al Salón de la Fama fue Rosalío Alvarado, Presidente de la Federación Mexicana de Levantamiento de Pesas, por su contribución importante y constante para el crecimiento y desarrollo de esta disciplina que, por otro lado y lamentablemente, está en peligro de ser excluída del programa olímpico por los constantes y crecientes problemas de dopaje en todo el mundo.
En total, incluyendo a Soraya Jiménez y Rosalío Alvarado  fueron 20 personajes los que ingresaron al sagrado recinto, 12 atletas, 3 entrenadores, 3 dirigentes y 2 oficiales técnicos. 

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