A partir de esta semana estaremos hablando de las cintas nominadas al premio Óscar de este año, los cuales afortunadamente destacan por contar con una mayor presencia tanto a las mujeres como a las personas de raza negra. Quienes a lo largo de la historia de esta entrega han sido minimizadas.

Este año no es así, y por ello empezaremos este recorrido por la obra maestra que la plataforma Netflix dio a conocer, teniendo como protagonistas y nominados a los actores Viola Davis y el fallecido Chadwick Boseman. Por supuesto me refiero a la cinta “La madre del blues”, centrada en la vida de la leyenda del blues “Ma Rainey” y producida por Denzel Washington.

Cabe mencionar que Viola Davis pasó a ser la actriz negra más nominada de la historia, al conseguir su cuarta postulación por esta película. Y competirá con “Andra Day”, por “The United States vs Billie Holiday”, marcando la primera vez que dos mujeres negras aparecen en esta categoría. Y qué mejor que sea interpretando a estas dos poderosas mujeres del mundo del jazz en su era de oro.

MA RAINEY LA LEYENDA QUE INSPIRA EL EJE CENTRAL DE ESTE FILM

Por su parte Chadwick Boseman, además de conseguir un Golden Globe póstumo, también recibió el galardón a Mejor Actor en los Critics Choice Awards 2021. Así como en los premios del Sindicato de Actores de Hollywood, mejor conocido como SAG Awards. En efecto, se espera que no haya excepción en la entrega número 93 de los Óscar.

EL DOLOR EN SU MÁXIMA EXPRESIÓN PARA DAR VIDA A UNA LEYENDA

La mayoría de las voces femeninas del jazz fueron poderosas mujeres que lucharon grandes batallas personales y existenciales, pues no estaban exentas del consumo de drogas o del racismo que era un cotidiano en la vida de los músicos de raza negra.

En el caso de la gran Ma Rainey fue de las primeras voces del blues en grabar discos,  también abrió nuevos caminos para las generaciones de cantantes de blues que vendrían más tarde fusionando el vodevil con el blues del sur. La obra de Wilson representa una tarde ficticia en la vida de Rainey, situada en un sofocante día de verano en Chicago alrededor de 1927, con la artista grabando una canción titulada “Ma Rainey’s Black Bottom”, tal cual es el título del film en su versión original.

Esperando en el destartalado estudio de grabación a una Rainey y su séquito, que llegan tarde, están los miembros negros de su banda, su mánager blanco y el dueño blanco de la discográfica. Cuando Rainey finalmente llega, estalla un acalorado conflicto entre todos los presentes, algo que define las complejidades del racismo y la explotación artística.

Sin dejar de lado la gran controversia que vivía a su alrededor pues al ser una mujer negra abiertamente bisexual, incluso durante el florecimiento de la vida LGBTQ que ocurrió durante los años 20, era vivir peligrosamente. 

Sin embargo, Rainey no dejó que las costumbres sociales conservadoras de la época la restringieran; de hecho, en 1928, grabó una canción llamada “Prove It On Me Blues”, que incluía la siguiente letra:

 “Salí anoche con una multitud de mis amigos, debían de ser mujeres, porque no me gustan los hombres”. 

Aunque algunas de sus canciones describen enredos románticos con hombres, otras se refieren al lesbianismo o a la bisexualidad.

Ante toda época el respeto deber ser el común denominador, por ello recordemos las notas que estas leyendas nos dejaron en pro de la defensa de la libertad y esperemos que la cinta logre obtener los ansiados galardones este próximo 25 de Abril en el Óscar 2021 con sus cinco nominaciones, entre ellas mejor actor y actriz, vestuario, producción y maquillaje.

Tags: