Era claro que tras la dolorosa derrota en el repechaje ante Puebla ya no había empatía con la directiva del Monterrey y aduciendo además motivos personales que necesita resolver en Argentina, Antonio Mohamed renunció hoy a su cargo como Director Técnico de los Rayados.
El “Turco” se va del equipo regiomontano después de hacerlo campeón de todo en México, de Liga, de Copa, de la Concacaf y de la Supercopa, además de una gran actuación en el último Mundial de Clubes, pero nada de eso fue suficiente para mantenerse al frente de un equipo que lleno de buenos jugadores debería, en opinión de sus propios aficionados, jugar de otra manera, más agresiva y ofensiva. 
En la última charla con la dirigencia regiomontana el estratega argentino no pidió nada, ni bajas ni altas, porque ya no estaba en su mente planear el futuro ni comenzar de nuevo la búsqueda de más títulos aunque ésta se le ofreció. 
Hoy el “Turco” quiere descansar, reflexionar y buscar nuevos retos, en México o en Argentina o incluso en España, y se va muy tranquilo, seguro de haber dado todo al frente de los norteños dejando una herencia exitosa, nada fácil de igualar y además una herencia de sangre, porque su hijo Shayr de 20 años, quien ya debutó, seguirá siendo parte del plantel rayado para buscar nuevas oportunidades con quien llegue como relevo del Tony.
Mohamed ganó 23 de 53 partidos oficiales de todo tipo en su segunda etapa al frente del Monterrey logrando un 54.38% de efectividad. Solamente perdió 12 y empató en otros 18.