Tres años después de haber entrado en coma por un fuerte golpe en la cabeza del que se desvaneció minutos después en un partido de pretemporada del Ajax de Holanda ante el Werder Bremen en el verano del 2017, este jueves Abdelhak Nouri, finalmente despertó.
El joven futbolista de origen marroquí, era parte de la generación de Mattijs de Ligt y Frenkie de Jong y su futuro pintaba para ser, decían entrenadores, compañeros, rivales y críticos, uno de los mas deslumbrantes en la historia del club, hasta que se dió el desafortunado incidente que le dejó evidente daño cerebral terminando con su carrera y grandes sueños.
Hoy aunque ya está despierto, es todavía muy pronto para evaluar los daños provocados por el coma en el que fue inducido como opción médica a petición de su familia, y también es prematuro hablar de los alcances de una posible recuperación pues primero tendrá que verse como reaccionan y funcionan su cuerpo y su mente ante tanto tiempo dormido y sobre todo cuando sea consciente de su dura realidad. 


Por lo pronto y en un primer paso, Nouri ya es movilizado en silla de ruedas pero no habla ni puede mover el cuerpo, comunicándose sólo por algunos gestos y señas con una ceja, según los informes de una fuente al interior del hospital donde permanecía. 
Por otra parte no se sabe tampoco como quedó la relación entre el club holandés y la familia, ya que ésta demandó en el 2018 una indemnización para cubrir los gastos de la atención de por vida para Abdelhak, algo a lo que en su momento se negaba el departamento jurídico del equipo rojiblanco, alegando que todo el problema fue derivado por un problema cardíaco congénito del entonces jugador de 21 años (en el 2017).