Lewis Hamilton escribió un nuevo capítulo en su histórica carrera al conseguir su primera victoria con Ferrari en el Gran Premio de España, disputado en Barcelona. El triunfo, el número 106 de su trayectoria en la Fórmula 1, llegó gracias a una estrategia agresiva de tres paradas en boxes que le permitió superar a los Mercedes y volver a lo más alto del podio después de casi dos años.
El británico, quien sorprendió durante el fin de semana con un cambio de imagen al lucir el cabello suelto, necesitó 31 carreras vestido de rojo para conseguir su primer triunfo con la escudería de Maranello. La victoria tuvo además un simbolismo especial, ya que se produjo en el mismo circuito donde Michael Schumacher obtuvo su primer éxito con Ferrari en 1996.
Hamilton aprovechó una carrera marcada por las estrategias y los problemas mecánicos de varios contendientes. Aunque George Russell tomó el liderato en la salida tras superar al piloto de Ferrari en la primera curva, el siete veces campeón del mundo mantuvo el control de su plan de carrera y fue recortando terreno con vueltas rápidas.
Una estrategia perfecta y el abandono de Antonelli
Ferrari apostó por una estrategia de tres detenciones en boxes, mientras que Mercedes intentó llegar al final con dos. La diferencia terminó siendo decisiva. Hamilton realizó su última parada durante un periodo de Virtual Safety Car provocado por el abandono de Fernando Alonso, una circunstancia que le permitió reincorporarse por delante de los Mercedes y encaminarse hacia la victoria.
El líder del campeonato, Andrea Kimi Antonelli, protagonizó una intensa batalla con Russell en las vueltas finales e incluso llegó a superarlo para colocarse segundo. Sin embargo, una falla en la unidad de potencia lo obligó a retirarse cuando faltaban apenas dos vueltas para el final, poniendo fin a una racha de cinco victorias consecutivas.
Otro de los abandonos destacados fue el de Charles Leclerc, quien sufrió problemas mecánicos cuando peleaba por posiciones importantes.
Con este resultado, Hamilton se consolida en el segundo lugar del campeonato de pilotos, mientras que Antonelli conserva el liderato pese a su abandono. El podio lo completaron George Russell y Lando Norris, conformando el primer podio completamente británico desde el Gran Premio de Estados Unidos de 1968.
Por su parte, el mexicano Sergio Pérez finalizó en la decimocuarta posición con Cadillac. El tapatío lidió durante toda la carrera con un monoplaza carente de ritmo y con problemas de frenos, aunque logró completar la prueba y sumar otro resultado valioso para la escudería debutante.
Al cruzar la meta, Hamilton celebró por radio con un efusivo “¡Forza Ferrari!”, agradeciendo posteriormente al director del equipo, Fred Vasseur, por la confianza depositada en él para liderar el proyecto de la escudería italiana.
La última victoria de Ferrari había llegado en el Gran Premio de México de 2024 con Carlos Sainz. Ahora, casi dos años después, la Scuderia vuelve a celebrar gracias a uno de los pilotos más exitosos en la historia de la categoría.

