Al acercarnos a la vida personal de los atletas, nos encontramos con muchas etapas en las que también destacan. Muchas de estas figuras del deporte han decidido sumar puntos también en el activismo y no sólo en los tableros.

Para la basquetbolista Natasha Cloud esa es una de las metas a alcanzar en su carrera, pues para ella tiene una responsabilidad consigo misma, con su comunidad y futuros hijos en luchar por algo más grande que el basquetbol.

¿Quién es Natasha Cloud?

La deportista comenzó en el sector amateur, dentro de  la escuela secundaria, en donde brilló y ganó reconocimientos con el equipo Cardenal O’Hara. Y gracias a estos increíbles resultados fue becada por la Universidad de Maryland para jugar como defensiva del Terp, donde fue galardonada en diversas ocasiones.

En 2015, su pasión se convirtió ya en algo profesional, por lo que  las “Washington Mystics”, la ficharon sin dudarlo. Cuatro años después con trabajo arduo y continuo, y con algunos tropiezos y lesiones, ganaron su primer campeonato de la WNBA; se impusieron en el quinto partido de la final a las Connecticut Sun por 89-78.

EL ACTIVISMO TOMÓ FUERZA 

Como sabemos Estados Unidos ha sido foco principal de las protestas contra el racismo, casos como el del asesinato de George Floyd a manos de un policía de Minneapolis, inspiraron a Natasha a hacer una diferencia desde su trinchera.

Cloud es una de las jugadoras más activas en las protestas sociales, por esa razón decidió no formar parte de la temporada 2020 de la WNBA para liderar y alzar la voz ante las injusticias. Enunciando que:

“Hay muchos factores que me llevaron a esta decisión, pero el más importante es que soy más que una atleta. Tengo la responsabilidad de mí misma, de mi comunidad y de mis futuros hijos de luchar por algo que es mucho más grande que yo y el básquetbol. En cambio, continuaré la lucha por la reforma social hasta que las vidas negras importen”.

Más allá del racismo, la deportista está siempre en constante búsqueda de la igualdad, la libertad sexual, el aborto, la vida libre de violencia y cualquier otro avance para la sociedad, por lo cual la llevó a hablar sobre sus propias experiencias en un artículo para “The Players Tribune”, donde afortunadamente enfatizó que dentro del deporte no debe haber silencio.

Dentro de su movimiento Natasha ha logrado grandes acuerdos, uno de ellos con la marca Converse, quienes el año pasado firmaron un acuerdo de patrocinio tanto por su activismo social como por su juego, convirtiéndose así en la primera jugadora de baloncesto femenino en firmar con la marca.

La empresa fue una fuerza dominante en la NBA de los años 70 y 80, y ahora está volviendo al negocio y qué mejor que de la mano de esta extraordinaria guardia de las Washington Mystics.

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