• septiembre 9, 2020
  • Raúl Vega
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Arrancando los cuartos de final del atribulado US Open, Alexander Zverev se convirtió en el primer calificado a las semifinales tras vencer al croata Borna Coric en cuatro sets y logrando reponerse de una desastrosa primera manga que había perdido por 6 a 1, para después ganar tres sets consecutivos por 7-6, 7-6 y 6-3
El alemán tomó revancha de la derrota ante el propio Coric en la segunda ronda de la edición del 2017 y llegó a su segunda semifinal de un Grand Slam en su carrera después de 18 intentos y pese a cometer 12 dobles faltas. La anterior ocasión que logró meterse a dicha ronda fue en el Abierto de Australia a inicios de año.
El otro ganador del día en los cuartos, ya pasada la medianoche y tras un brutal esfuerzo físico, fue el español de 28 años Pablo Carreño, quien venció en 5 sets al ruso Denis Shapovalov. Para el ibérico es la 2a vez que logra llegar tan lejos en un torneo major y en un US Open, tal y como pasó en el 2017.
Zverev y Carreño se jugarán el pase a la final este jueves 10 de septiembre.
En la rama femenil Naomi Osaka recupera poco a poco su mejor nivel y ya está en semifinales tras vencer rápidamente en 1 hora con 20 minutos y sin grandes complicaciones a la local Shelby Rogers por 6-3 y 6-4.
La cuarta sembrada está en esta ronda por 2a vez en los últimos tres años recordando que fue la campeona de la edición del 2018 y además estará en su tercera semifinal en un Grand Slam ya que en 2019 se proclamó monarca del Australian Open, por lo que esta invicta todavía en esta etapa cuando se trata de un Grand Slam.
Antes y más temprano Jennifer Brady continuó con su gran trabajo en el US Open, metiéndose a las semifinales al derrotar en dos sets corridos, 6-3 y 6-2, a la de Kazajastán, Yulia Putintseva. 
Brady es la primera tenista exuniversitaria estadounidense en llegar a semifinales del US Open desde que Lori McNeill (de Oaklhoma State) lo lograra hace 33 años, en 1987. Otra norteamericana, Danielle Collins lo logró también el año pasado, pero en el Abierto de Australia, otro Grand Slam. 
Jennifer empezó el 2020 en el puesto 53 de la WTA y hoy ya estaría por lo menos en el 25, todo gracias a su decisión de mudarse en el 2019 de la calurosa Florida a la fría Ragensburg en Alemania para entrenar con Michael Geserer, con quien ya llegó a los cuartos de final en Brisbane, a la semifinal de Dubai y al título en Lexington, así como a las semis del US Open.
El único problema hoy para Jennifer es una molestia en la pierna izquierda que deberá cuidar para poder llegar a la gran final.
Osaka y Brady se enfrentarán el jueves 10 de septiembre por el boleto a la final.