Muchos son los atletas que lamentablemente han partido ya sea por causas naturales o accidentales pero el legado que han dejado en cada una de las disciplinas deportivas es siempre digno de aplaudirse y recordarse.

En esta ocasión recordaremos a la atleta española Blanca Fernández Ochoa, quien es reconocida por ser la primera mujer de su país en obtener una medalla olímpica. 

Blanca nació en Carabanchel el 22 de abril de 1963 y era la pequeña de ocho hermanos, los hermanos Fernández Ochoa. Su padre era el gerente de la escuela de esquí y su madre, la cocinera. Por lo tanto, el contacto con la nieve para Blanca fue desde muy pequeña.

Su primera competición fue de la mano de su hermano, Juan Manuel, que la convenció para que participase cuando apenas tenía ocho años y poca idea de esquiar. Sin embargo, terminó cuarta, y ahí se dio cuenta de que tenía potencial como corredora.

EN LOS OCHENTAS COMIENZAN SUS GRANDES TRIUNFOS

En 1980 participó en sus primeros Juegos Olímpicos de Invierno de Lake Placid con dieciséis años. Un año después consiguió la Copa de Europa de supergigante y en las olimpiadas del 84, en Sarajevo, consiguió el tercer mejor tiempo siendo sexta en la segunda. Cinco años después consiguió en Vail la primera victoria de una esquiadora española en la Copa del Mundo. 

Finalmente llegó Albertville y Blanca, que había crecido bajo el peso del oro de su hermano Paco, consiguió quitarse de encima la presión. La madurez y experiencia jugaron un papel clave para que la española consiguiera la ansiada medalla olímpica. Tras marcar el segundo mejor tiempo en la primera bajada, justo por detrás de la estadounidense Julie Parisien. Una segunda manga impecable después de que la neozelandesa Coberger hiciera su mismo tiempo, sin embargo, dominó su slalom con una gran bajada y aseguró el tercer puesto.

Esta hazaña significó un antes y un después para los deportes de invierno. Pero sobre todo para el deporte femenino español. Significando el bronce para la deportista.

SU RETIRO DETRÁS DE LA VICTORIA Y UNA LAMENTABLE TRAGEDIA

Esa misma temporada, con 29 años, el bronce olímpico y cuatro victorias en Copa del Mundo, Blanca Fernández Ochoa colgó los esquís en el Campeonato de España de Baqueira Beret.

Una vez retirada, trabajó un tiempo en el Consejo Superior de Deportes y fue madre dos hijos, Olivia y David, que los dos se han dedicado al deporte.

En el 2019 ha sus 56 años de edad la deportista falleció debido a una tragedia justamente en el hielo. La esquiadora, cuatro veces olímpica, se encontraba desaparecida desde el 23 de agosto, según denunció a la Policía su propia hija. Tras le desesperada espera por parte de su familia, el miércoles 4 de septiembre se encontró su cuerpo en un monte de la Sierra de Cercedilla, al noroeste de Madrid, según la agencia EFE.

La policía confirmó luego su muerte, y agradeció a los voluntarios que ayudaron en la búsqueda.

Algunas voces no descartan la posibilidad de suicidio, aunque no es oficial, lo que es un hecho es que significa una fuerte pérdida no sólo para su descendencia sino también para la historia del deporte en España.

Hasta siempre a Blanca Fernández Ochoa.

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