lun. May 4th, 2026
    Vía IG: @manutd

    Con un gol decisivo a los 76 minutos, el mediocampista inglés cerró una remontada de Liverpool y le dio a los Diablos Rojos una victoria épica en Old Trafford.

    El guion parecía escrito para un final tranquilo: dos goles en los primeros 15 minutos, ventaja cómoda, Old Trafford vibrando. Pero el fútbol rara vez respeta los guiones. Matheus Cunha abrió el marcador a los 6 minutos con un disparo cruzado y Benjamin Šeško amplió la ventaja a los 14 tras una revisión del VAR que descartó mano, y desde ese momento Manchester United administró con criterio. Lo que nadie anticipó fue el derrumbe que vendría al inicio del segundo tiempo.

    En apenas nueve minutos, los errores propios borraron la ventaja. Amad Diallo regaló un pase atrás que Szoboszlai convirtió en golazo tras una larga conducción, y luego una salida desastrosa del portero Lammens le dejó el balón servido a Gakpo para el 2-2, con Mac Allister y el propio Szoboszlai como artífices. Liverpool olía la sangre y estuvo cerca de ponerse al frente: Lammens salvó sobre la línea a los 67 minutos y el partido se convirtió en una ruleta rusa.

    Fue entonces cuando apareció Kobbie Mainoo. A los 76 minutos, el mediocampista recogió una pelota suelta en la medialuna tras una jugada colectiva y la metió con precisión quirúrgica para el 3-2 definitivo. Los Diablos Rojos aguantaron el asedio final de Liverpool, que buscó el empate sin encontrar camino, y sellaron algo que va mucho más allá de tres puntos: el boleto a la próxima Champions League y una victoria en el clásico que nadie olvidará pronto.

    Por GERARDO PADILLA HUITRON

    Periodista Depórtivo

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