En el cierre de este año, siendo precisos el domingo 28 de diciembre de 2025, la cadena CBS emitió el especial “A Grammy Celebration of Latin Music”, un evento televisivo que sirvió como el broche de oro para un año histórico en la música en español.
Aunque el programa recapituló los grandes hitos de la 26ª entrega de los Latin Grammy (celebrada originalmente en noviembre), el segmento más comentado y emocionante de la noche fue el espectacular homenaje en vida a Carlos Santana, cuya influencia ha unido al rock y los ritmos latinos por más de cinco décadas.
El evento, fue conducido por el actor Wilmer Valderrama y la artista Roselyn Sánchez, dedicando su bloque principal a celebrar el legado del guitarrista de Autlán. La presentación no solo fue un repaso de sus éxitos, sino una demostración de cómo su sonido ha permeado en las nuevas generaciones de la música regional, urbana y pop.
LAS VOCES QUE SE UNIERON A LA CELEBRACIÓN
Para honrar al “Chamán del Rock”, una alineación diversa de estrellas subió al escenario, creando fusiones que hicieron vibrar a la audiencia:
Por un lado Carín León y Nuno Bettencourt, se fusionaron en un duelo de cuerdas electrizante, ya que el sonorense Carín León unió su voz “ruda” al virtuosismo de Bettencourt para rendir tributo a la influencia rockera de Santana.

”Carlos Santana no solo toca la guitarra; él habla a través de ella. Hoy celebramos al hombre que nos enseñó que la música latina no tiene fronteras”, expresó Gloria Estefan durante una de las semblanzas del especial.
Sumándose a este tributo, el cantante Robin Thicke y la esencia del R&B, lograron uno de los momentos más elegantes de la gala interpretando el clásico tema del guitarrista mexicano; “María María”.
Con su característico falsete y un toque de soul, Thicke logró capturar la sensualidad del tema original de 1999, mientras Carlos Santana lo acompañaba con los acordes melódicos de su PRS. Esta versión reafirmó el estatus de la canción como un himno global que trasciende géneros.

La Grammy Celebration of Latin Music cerró con una interpretación colectiva de “Oye Cómo Va”, liderada por el propio Santana, quien a sus 78 años demostró que su energía y su mística permanecen intactas.
El evento no solo fue un programa de televisión, sino un recordatorio de que la música latina es, actualmente, la fuerza cultural más potente del planeta.

