mié. Feb 11th, 2026

    El espectáculo del medio tiempo del Super Bowl LX 2026 no solo fue un evento deportivo; fue la consagración de Bad Bunny como el ícono cultural más influyente de nuestra era. Bajo las luces del Levi’s Stadium, Benito Antonio Martínez Ocasio transformó la cancha en un vibrante retrato de Puerto Rico, fusionando el lujo con lo cotidiano y la alta moda con el orgullo de barrio. 

    ​​Para muchas voces, la puesta en escena fue una carta de amor a sus raíces, para otras más fue un evento sin mayor relevancia con falta de talento por parte de su protagonista, pero lo que es un hecho es que desde ese momento en que el boricua pisó el escenario, el evento se convirtió en el tópico que dominó el debate en redes sociales. Y que para bien o para mal, dependiendo los gustos personales, el artista logró ser tendencia.

    Bad Bunny comenzó caminando a través de un cañaveral de azúcar artificial, rodeado de bailarines vestidos de “jíbaros” con sombreros de pava (tradicionales de la isla). El escenario incluyó réplicas de “La Casita”, puestos de piraguas, dominó y hasta un carrito de tacos de Los Ángeles, creando un ecosistema de comunidad latina que desafió la escala masiva del estadio. 

    RICKY MARTIN Y LADY GAGA LAS SORPRESAS DE LA NOCHE LATINA

    Dentro de los detalles que se presenciaron durante el show del Conejo Malo, destacó una boda real, y es que durante la interpretación de “Monaco” y el dueto con Lady Gaga con la canción “Die With a Smile”, se celebró una boda real en el escenario, capturando la esencia de una fiesta familiar latina.  Y fue dando también pudimos ser participes de la primera invitada de lujo del cantante latino.

    Otro de los puntos más polémicos fue cuando cantó el tema “El apagón”, siendo uno de los momentos más políticos, interpretándolo sobre postes de electricidad, convirtiéndose en una crítica directa a la crisis energética en Puerto Rico. 

    ​Además de Lady Gaga, la otra presencia latina que pisó el escenario fue la del también boricua Ricky Martin, como una manera de rendir merecido reconocimiento a quién fue una de las primeras voces en español que abrieron camino dentro del mercado anglosajón. Por lo que Martin cantó “Lo que le pasó a Hawái”, otra canción con tintes políticos sociales, pues habla de la defensa de la soberanía de Puerto Rico, haciendo alusión a la conquista de Estados Unidos sobre Hawái.

    También contó con la presencia de otras figuras destacadas como Karol G y Pedro Pascal en las gradas de “La Casita”.

    LA MODA DE BAD BUNNY: DE ZARA AL LUJO ESTRATÉGICO

    ​Lo que más sorprendió a los críticos de moda no fue la extravagancia, sino la accesibilidad deliberada, pues Benito rompió el protocolo de las grandes casas de lujo francesas para usar una marca que millones de personas tienen en su armario. Bad Bunny vistió un conjunto monocromático en tonos crema y blanco, diseñado a medida por Zara. 

    ​La elección de una marca “high street” fue un gesto de inclusividad, demostrando que no se necesita haute couture para dominar el escenario más grande del mundo.

    ​Sobre el Jersey “Ocasio 64”, hacia el final del sho; el latino lució una sudadera con el número 64 y su apellido materno, Ocasio, un homenaje al año de nacimiento de su madre. Tras el show, Benito envió camisetas idénticas a los trabajadores de Zara en España como agradecimiento. 

    ​​Para equilibrar la sencillez de su ropa, el estilismo a cargo de Storm Pablo incluyó piezas de alto valor, entre ellas:

    • ​Reloj: Un Audemars Piguet Royal Oak, aportando el toque de sofisticación clásica.
    • ​Joyas: Un diamante personalizado llamado “Desierto”, diseñado por Marvin Douglas para simbolizar la resiliencia. 
    • ​Los Sneakers: Adidas “BadBo 1.0”

    ​Sobre estos últimos, Benito aprovechó la plataforma para debutar su colaboración con Adidas, los “BadBo 1.0.”, estos tenis blancos de silueta chunky inspirada en el básquetbol de los 90 reafirmaron su estatus como el rey del streetwear. 

    El show fue casi íntegramente en español, un hito histórico para el Super Bowl, en donde la moda de Benito esa noche fue un espejo de su música: una mezcla de lo que encuentras en una calle de San Juan con lo que ves en una pasarela de París.

    Al vestir de blanco (referencia a la pureza y al vestuario tradicional jíbaro), se presentó como un “hombre del pueblo” que ha conquistado el mundo sin cambiar su esencia. Dejando una frase final que además de acaparar a los medios masivos y los topic trendings, dejó un gran mensaje universal:

    ​”La única cosa más poderosa que el odio es el amor”.