FORMULA 1

ALONSO CASÍ SE QUEDA SIN EL TERCER LUGAR, SE TUVO QUE PELEAR CON LA FIA

El reglamento de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) es puntilloso con detalles, como su última norma, que no permite reconocer el circuito los jueves en bicicleta o patinete -sólo se puede hacer andando-, pero es ambiguo con asuntos importantes. Por ejemplo, la sanción de cinco segundos de parada extra en boxes, posiblemente su castigo más utilizado. Se aplica si un piloto se coloca mal en la salida, si rebasa las líneas del circuito y en otras ocasiones y pese a ello no tiene una aplicación clara, exhaustiva, matemática. En el Gran Premio de Bahréin, la primera carrera del Mundial, los mecánicos de Esteban Ocon estuvieron 4,8 o 4,9 segundos parados en lugar de clavar los cinco exactos y la FIA, en lugar de reconocer que seguramente debería tener su propio sistema de cuenta atrás, castigó al piloto con 10 segundos extra de penalización.


Con Fernando Alonso este domingo ocurrió algo parecido. Según el artículo 54.4c del reglamento, el castigo de Alonso por colocarse mal en la salida consistía en cinco segundos en los que “no se podrá trabajar mientras el coche se quede totalmente parado”. Según la normativa, no hay más prohibiciones, simplemente no poder trabajar en el monoplaza y qué es trabajo y qué no lo es ya queda a criterio de los comisarios. ¿Tocar el monoplaza con el gato trasero es trabajar en él? Raramente. Pero cuando Mercedes reclamó, apenas hubo debate: segunda sanción para el español y la pérdida de la tercera plaza en beneficio de George Russell.

“No me gusta la norma, me sabe mal por Fernando, pero es así”, comentaba Toto Wolff, el jefe de Mercedes, en esos momentos, cuando su equipo se había hecho con el podio.


Ya de madrugada en Jeddah fue trabajo de Aston Martin analizar al detalle lo ocurrido y completar una apelación impecable. Entre un vaivén de comunicados -la FIA oficializó el segundo castigo a Alonso después de haberlo revocado-, los comisarios finalmente aceptaron que el toque del gato trasero no era suficiente para penalizar tantísimo al español y le devolvieron el podio número 100 de su carrera. Para lograrlo, la dirección deportiva de la escudería británica tuvo que insistir en las imágenes, probar que los mecánicos estuvieron parados en boxes casi segundos, y ofrecer numerosos precedentes.


Porque antes que ellos hasta en siete ocasiones otros equipos habían tocado con el gato el monoplaza en una sanción de cinco segundos y en ninguno de esos casos se había aplicado una penalización posterior. El trabajo de archivo de Aston Martin fue fructuoso y entre varios miembros del equipo que estaban embarcando rumbo a casa con escala en Estambul se desató la euforia. Si la dirección técnica llevaba varios meses de aciertos para construir un monoplaza velocísimo, la dirección deportiva puso de su parte cuanto tocaba. Más teniendo en cuenta que la carrera acabó casi a las 22.00 horas en Jeddah y la apelación fue realizada de madrugada. Últimamente todo le sale bien a Aston Martin, últimamente todo le sale mal a la FIA.

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