lun. Mar 2nd, 2026

    ARTÍCULO CULTURA

    En el otoño del año pasado, la plataforma Netflix lanzaba al mercado una producción de seis episodios que analiza algunas de las mayores controversias del mundo deportivo con material de archivo y entrevistas exclusivas. Esta serie denominada “Bad Sport”, y para Latinoamérica “Juego Sucio”.

    De los productores de proyectos como “Don’t F**k with Cats” y “Three Identical Strangers”, esta docuserie examina seis historias en particular, incluidas las acusaciones de arreglo en la competencia olímpica de patinaje artístico de Salt Lake City de 2002; la operación de contrabando de marihuana del piloto de Indycar, Randy Lanier, y el esquema que la Universidad Estatal de Arizona utilizaba para definir de antemano sus puntajes en partidos de básquetbol.

    Otros episodios se centran en el sicario de caballos, Tommy Burns, y su red de fraude de seguros; la caída en desgracia del capitán de cricketsudafricano, Hansie Cronje, y el arreglo de partidos de fútbol italiano en Calciopoli, el escándalo de fútbol más grande del país que vio a Juventus relegado de la serie A en 2006.

    DETRÁS DE CADA UNO DE LOS EPISODIOS

    UN PLAN DIABÓLICO

    Varios de los implicados en un escándalo de la Universidad Estatal de Arizona en 1994 describen cómo y por qué decidieron amañar partidos de baloncesto por dinero.

    TRÁFICO DE MARIHUANA

    Randy Lanier, financia su pasión por las carreras de coches elevando su negocio de marihuana.

    CALCIOPOLI

    Los investigadores detallan acusaciones según las cuales el exdirector de la Juventus Luciano Moggi influenció a árbitros en un escándalo que sacudió al fútbol italiano

    LA GUERRA DEL ORO

    La polémica estalla en las Olimpiadas de Invierno de 2002 cuando una jueza es presuntamente presionada para favorecer a Rusia frente a Canadá en el patinaje por parejas.

    EL MATÓN

    Tommy Burns recuerda con pesar los tiempos en que mataba caballos de concursos hípicos como parte de un fraude urdido por propietarios ricos para cobrar sus seguros.

    UN ÍDOLO CAÍDO

    Hansie Cronje fascina a Sudáfrica como el carismático capitán de críquet del equipo nacional, pero las acusaciones de amaño de partidos mancillan su admirable reputación.