Polémica eliminación de River Plate. El equipo milloneta ganó 2-0 en el juego de vuelta de semifinales de la Copa Libertadores de América al Palmeiras, pero no le alcanzó para remontar y llegar a la gran final.
En un partido vibrante, emocionante y dramático disputado en el Allianz Parque de Sao Paulo, River Plate sacó la casta e hizo casi todo para lograr la hazaña de revertir el 3-0 sufrido en el juego de ida en Argentina, pero no contaba con que el VAR y el árbitro le iban a anular un gol por un fuera de lugar inexistente, que le iban a expulsar a un jugador con un criterio demasiado rigorista y que además le iban a quitar un penal ya señalado.

La realidad es que en ninguno de los tres casos la decisión era sencilla de tomar porque las acciones fueron muy apretadas y todo se basó más en cuestiones de criterio que de reglamento, y también es cierto que si el equipo argentino no hubiera tenido tan desastrosa actuación en el duelo de ida, hoy no estaría protestando por la aparente injusticia de que las jugadas clave (además de sus dos goles) fueron decididas siempre en su contra.

El paraguayo Robert Rojas animó a los cruzados con el 1-0 (3-1 global) a los 29 minutos, pero el colombiano Rafael Santos Borré los llevó casi al éxtasis con el 2-0 (3-2 global) a los 44, porque faltaba mucho tiempo todavía y la misión casi imposible aún con Robert Rojas expulsado al 73, estaba más cerca que nunca de consumarse en territorio brasileño, ante un Palmeiras que apostó, tal parece que equivocadamente, en ser más pasivo que nunca y dejar crecera un equipo desahuciado desde la primera cita.

Aún así y después de un gran susto, la Sociedad Esportiva Palmeiras, logró calificar por 5° ocasión en su historia a la gran final del certamen sudamericano del que saldrá el representante de la Conmebol para el Mundial de Clubes de Qatar que se realizará del 1° al 11 de febrero.
Hace 22 años, en 1999, el club brasileño ganó su primer y único título en este certámen y ya está listo para ir por su segunda corona en el duelo final que se disputará el 30 de enero en Estadio Maracaná de Río de Janeiro.