Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026 han llegado a su fin con una ceremonia que pasará a la historia no solo por su rigor deportivo, sino por ser una de las mayores exhibiciones de estética, cultura y diseño jamás vistas en una cita olímpica.
Bajo el lema “Belleza en Acción”, la clausura convirtió la milenaria Arena de Verona en un epicentro de elegancia italiana.
A diferencia de otras ediciones, la clausura de 2026 se trasladó fuera de la sede principal de Milán para abrazar la historia de Verona. Por lo que la ceremonia fue una oda al patrimonio cultural de Italia, fusionando la ópera clásica como el corazón latente del anfiteatro romano, con coreografías de danza contemporánea y efectos visuales de última generación.
El concepto artístico, diseñado para mostrar el “espíritu humano”, eliminó las barreras entre el público y los atletas. Con un escenario compuesto en un 80% por madera sostenible y una iluminación 100% LED, Italia envió un mensaje de respeto ambiental sin sacrificar la espectacularidad.

LA MODA COMO EL QUINTO ELEMENTO DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE INVIERNO 2026
Al ser Milán una de las capitales mundiales de la moda, los uniformes y el vestuario de la ceremonia no fueron un detalle secundario, sino un protagonista más.
El fallecido diseñador Giorgio Armani fue recordado durante todo el evento, ya que la delegación italiana desfiló con uniformes de EA7 Emporio Armani en un blanco inmaculado, simbolizando la pureza de la nieve y la armonía de los picos alpinos. Los detalles ocultos, como la letra del himno nacional bordada en el interior de las chaquetas, reafirmaron el lujo sutil que define a la marca.
Por su parte, el equipo de Estados Unidos optó por un look que evocaba la nostalgia de las carreras de esquí de los años 80. Sus chaquetas acolchadas en bloques de color (rojo, blanco y azul) y jerséis de punto de ocho cables fueron una mezcla perfecta entre el estilo preppy americano y la funcionalidad alpina.

Sin dejar de mencionar que marcas de innovación y sosteniblidad como Lululemon y Salomon se hicieron presentes:
Canadá (Lululemon): Presentó una paleta de colores inspirada en los paisajes canadienses (verdes glaciales y azules hielo) con patrones topográficos impresos en las prendas, destacando la tecnología de adaptación térmica.
Voluntarios (Salomon): Los 18,000 voluntarios lucieron kits diseñados por Salomon, priorizando la ergonomía y la protección extrema contra el frío, integrando la estética de montaña con la identidad visual de los Juegos.
Durante la entrada de las banderas en la Arena de Verona, se pudo apreciar una tendencia clara: la fusión de tradición y modernidad. Delegaciones como la de Mongolia (Michel & Amazonka) volvieron a cautivar al mundo con abrigos de lana que integraban bordados tradicionales “deel” con cortes modernos, mientras que España, representada por Oriol Cardona y Ana Alonso, lució diseños funcionales de Joma que destacaron por su vibrante color rojo sobre el mármol de la Arena.
La música fue el hilo conductor que unió las montañas de Cortina con la historia de Verona, ofreciendo una banda sonora que mezcló el prestigio lírico con el vigor del pop italiano actual.
Como no podía ser de otra forma en la Arena, la ceremonia comenzó con un tributo a Giacomo Puccini y Giuseppe Verdi. Un coro de 200 voces interpretó fragmentos de Turandot y Aida, mientras proyecciones mapping convertían las gradas de piedra en glaciares eternos. El momento más emotivo fue la interpretación del himno nacional, el Canto degli Italiani, en una versión épica arreglada para orquesta sinfónica y voces blancas.

Durante el desfile de los atletas, se utilizó una mezcla de música electrónica producida con sonidos capturados en los Dolomitas (el crujir de la nieve, el viento en las cumbres), creando una experiencia inmersiva que transportó a los espectadores al corazón de Cortina d’Ampezzo.
DANDO EL SALTO DE ITALIA A LOS ALPES FRANCESES 2030
El momento culminante de la moda y el simbolismo ocurrió durante la entrega de la bandera olímpica a los representantes de los Alpes Franceses 2030. La transición fue un diálogo visual entre la sofisticación italiana y la elegancia técnica francesa, cerrando un ciclo donde el deporte y la industria del lujo caminaron de la mano.
Milano Cortina 2026 no solo será recordada por los récords en el hielo, sino por haber convertido la nieve en la pasarela más prestigiosa del mundo.


