La caída en la audiencia del Super Bowl LX marca el fin de una racha de cuatro años consecutivos de crecimiento en la audiencia del evento. Este descenso ha generado preocupación entre los directivos de la NFL, quienes se preguntan si el fútbol americano está perdiendo su atractivo entre los fanáticos. La falta de anotaciones en los primeros tres cuartos del partido, algo que solo ha ocurrido en otra ocasión en la historia del Super Bowl, dejó a muchos espectadores deseando más acción.
Durante el segundo cuarto, los Seattle Seahawks mantenían una ligera ventaja de 6-0 sobre los New England Patriots, momento en el que la audiencia alcanzó su punto máximo con 137.8 millones de espectadores. Sin embargo, este pico no fue suficiente para compensar la falta de emoción en el resto del partido. La nueva metodología de medición “Big Data + Panel” de Nielsen, introducida en septiembre de 2025, prometía cifras más precisas, pero no logró revertir la tendencia a la baja
El espectáculo de medio tiempo, a cargo del “Conejo Malo”, promedió 128.2 millones de espectadores. Aunque su actuación fue enérgica y llena de ritmo, no logró superar el récord de 133.5 millones de espectadores que Kendrick Lamar alcanzó en el Super Bowl LIX. Este dato refleja que, aunque el entretenimiento sigue siendo un gran atractivo, no es suficiente para mantener a la audiencia enganchada durante todo el evento.
a NFL enfrenta un desafío importante: encontrar la fórmula para devolverle el brillo a sus domingos. La liga ha sido un pilar del entretenimiento deportivo en Estados Unidos, pero la competencia con otras formas de entretenimiento y la evolución de los hábitos de consumo de los espectadores están obligando a la NFL a replantearse su estrategia.
El Super Bowl sigue siendo un evento sin igual en términos de audiencia, pero la pregunta persiste: ¿qué estaba haciendo el resto del país mientras se jugaba el partido más esperado del año? Con 350 millones de personas viviendo en Estados Unidos, la NFL tiene un vasto mercado por conquistar, pero necesita innovar para mantener su relevancia.
La liga deberá trabajar en ofrecer partidos más emocionantes y menos predecibles, donde las jugadas espectaculares y las remontadas épicas sean la norma y no la excepción. Solo así podrá asegurarse de que el Super Bowl siga siendo el evento deportivo más esperado del año.

