jue. Ene 15th, 2026

    Acto de supervivencia de Pumas en el Volcán

    Pumas no necesitó el dominio del balón ni el control del partido para salir victorioso del estadio Universitario. Le bastó orden, resistencia y un momento de eficacia para vencer 1-0 a Tigres y romper una sequía de más de una década sin ganar en el Volcán, en duelo correspondiente a la Jornada 2 del Clausura 2026.

    El equipo universitario entendió desde el inicio el tipo de partido que debía jugar. Tigres asumió el protagonismo, empujó líneas y buscó abrir el marcador, pero se topó con un rival bien plantado que cerró espacios y esperó su oportunidad. Esa llegó al minuto 22, cuando una jugada colectiva terminó en los pies del paraguayo Robert Morales, quien definió con precisión para adelantar a los capitalinos.

    A partir del gol, el encuentro tomó un solo sentido: Tigres atacando y Pumas resistiendo. El conjunto auriazul replegó filas, apostó por el orden defensivo y el contragolpe, mientras los locales insistían sin claridad en el último tercio del campo.

    En ese contexto apareció la figura de Keylor Navas, determinante bajo los tres palos. El guardameta respondió cada vez que fue exigido y sostuvo la ventaja con atajadas clave que frustraron los intentos de la UANL, convirtiéndose en el principal sostén del triunfo universitario.

    El resultado tuvo un peso simbólico importante. Pumas no ganaba en el estadio Universitario desde el Clausura 2014, acumulando desde entonces 15 visitas sin triunfo, con 10 derrotas y cinco empates. La victoria no solo cortó la racha, sino que confirmó la capacidad del equipo para competir en escenarios históricamente adversos.

    Además, el gol significó el estreno goleador de Robert Morales con la camiseta de Pumas en su primer partido como titular, validando la apuesta del club por el atacante paraguayo para el Clausura 2026.

    Más allá del marcador, Pumas se llevó algo más que tres puntos: rompió un largo maleficio y demostró que, aun sin brillar, puede sobrevivir y ganar en uno de los estadios más complicados del futbol mexicano.

    Por GERARDO PADILLA HUITRON

    Periodista Depórtivo