BEISBOL

EL ARTE Y EL DEPORTE SE COMBINAN EN EL “MUSEO DE LOS DIABLOS ROJOS”

FOTO: Estadio Alfredo Harp Helú

A pesar de ser dos mundos completamente diferentes, tanto el arte como el deporte siempre encuentran una buena forma de fusionarse, pues en más de una ocasión han formado un gran binomio para expresar la pasión por ambos universos.

Y debido a esta buena dupla, cada vez existen más espacios para mostrar parte de esa combinación, incluso en la Ciudad de México existe un lugar de reciente inauguración, el Estadio Alfredo Harp Helú y su Museo de los Diablos Rojos, equipo de beisbol que carga una larga historia.

Desde que los visitantes se acercan a la entrada, dentro de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca, son recibidos por una pieza de arte de gran envergadura, tanto por sus dimensiones como por su autor. Se trata de la reja que rodea todo el complejo deportivo, creada por Francisco Toledo con un diseño inspirado en bats y pelotas.

UNA HISTORIA ENTRE EL AMOR AL ARTE Y EL BEISBOL

El artista plástico destaca entre los creadores cuya obra se encuentra dentro de este recinto, por su vocación compartida con el dueño de los Diablos Rojos, Alfredo Harp Helú, en torno a impulsar el arte oaxaqueño; además forjaron una gran amistad. Y es que junto con el amor al arte, los unió también el amor al beisbol, deporte que el propio Toledo disfrutó durante sus visitas infantiles a Juchitán. Así, además de realizar la reja para el estadio, la colección Harp Helú cuenta con piezas inspiradas en este deporte, que el artista regaló a don Alfredo o que él le comisionó. Éstas han formado parte del programa expositivo del Museo Diablos.

FOTO: Estadio Alfredo Harp Helú

Además de las salas dedicadas a exhibir obra plástica, el Museo Diablos dedica la mayor parte de su exposición permanente a la historia del propio equipo, lo que brinda una experiencia museográfica bien lograda que contagia la pasión por el beisbol. Asimismo destaca la importancia de este juego y de los Diablos Rojos para la cultura mexicana, más allá de las fronteras de lo deportivo.

Se pueden encontrar entre objetos históricos y espacios inmersivos en contacto con episodios luminosos del Rey de los Deportes, como el cálido recibimiento que dio nuestro país a las llamadas Ligas Negras, es decir, jugadores afrodescendientes que ante la discriminación y segregación en Estados Unidos vinieron a hacer carrera en México.

EL ÚNICO MUSEO DE AUGE DEPORTIVO EN ALCALDÍA IZTACALCO

FOTO: Estadio Alfredo Harp Helú

Uno de los elementos que han dado forma a la historia tan singular de los Diablos Rojos nos lleva de regreso al arte, pues también ahí se encuentran colaboraciones que la organización deportiva ha realizado con distintos creadores. Destacan, por ejemplo, uniformes con diseños del Dr. Lakra, que se encuentran exhibidos con sus bocetos originales en la sala dedicada a la indumentaria del club y también forman parte de las colecciones que se venden en la tienda. Por otro lado, el guion histórico se complementa con trofeos comisionados a los artistas con los que trabaja la Fundación Harp Helú, una ingeniosa solución a los vacíos propios de cualquier acervo.

Finalmente cabe destacar que, de acuerdo con información dada por el INEGI, el Museo Diablos es el único en la Alcaldía Iztacalco. Esto le brinda un papel muy significativo en el panorama cultural de la Ciudad de México, porque la cercanía con el público ha sido una inquietud central. “La vinculación que buscamos promover tiene varias aristas, desde recorridos con estudiantes y académicos de diversas instituciones educativas de la ciudad y el área metropolitana, hasta recibir a integrantes de ligas de beisbol infantiles, como la Liga Maya, la Liga Olmeca y la Liga Anáhuac, entre otras”.

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