Cientos de aficionados vieron canceladas sus compras tras adquirir boletos a precio reducido para la semifinal en el Estadio Banorte; la polémica ya escaló a autoridades de consumo.
La expectativa por la semifinal entre Cruz Azul y Club Deportivo Guadalajara terminó envuelta en confusión y enojo luego de que decenas de aficionados denunciaran la cancelación de boletos comprados a través de la plataforma FANKI, presuntamente por un error en el precio de las entradas.
El conflicto comenzó horas antes de la preventa oficial para el partido de ida que se disputará en el Estadio Banorte. Usuarios en redes sociales compartieron comprobantes de compra con boletos valuados en apenas 113 pesos con 92 centavos, una cifra muy inferior a los precios anunciados posteriormente para el encuentro.
Aunque las transacciones aparecían aprobadas y cobradas en las cuentas bancarias de los compradores, varios aficionados recibieron más tarde notificaciones de cancelación automática y reembolso. La situación provocó molestia inmediata y derivó en múltiples reportes ante la Procuraduría Federal del Consumidor.
De acuerdo con información cercana al caso, durante las primeras horas del día la dependencia ya había recibido llamadas, correos y denuncias formales de consumidores que exigían que se respetara el precio originalmente publicado en la plataforma.
La controversia creció al conocerse que alrededor de 699 personas alcanzaron a realizar compras bajo ese costo reducido. Considerando que muchos adquirieron más de una entrada, se estima que más de dos mil boletos fueron vendidos antes de que el sistema fuera corregido.
Posteriormente, FANKI explicó que la anomalía se originó por una configuración incorrecta al momento de activar la preventa. La empresa aseguró que el precio difundido no correspondía al valor real del evento y confirmó la cancelación total de las órdenes generadas bajo esa incidencia, junto con el reembolso automático a los usuarios afectados.
Mientras tanto, versiones cercanas a la organización del evento apuntan a que el precio oficial más bajo para la semifinal rondaba los 500 pesos, con localidades que alcanzaban hasta los 3 mil 250 pesos.
El Estadio Banorte también emitió una postura pública en la que asumió responsabilidad por un “error administrativo” relacionado con la configuración comercial del evento. El inmueble sostuvo que la medida de cancelar los boletos buscó mantener condiciones equitativas para el resto de los asistentes.
Por su parte, Cruz Azul tomó distancia del incidente. Personas allegadas al club señalaron que la institución no participó en la configuración de precios ni en la operación de la plataforma de venta, por lo que cualquier consecuencia administrativa o económica recaería directamente sobre la boletera y los operadores del estadio.
La polémica continúa abierta y ahora podría trasladarse al terreno legal y de protección al consumidor, especialmente si la PROFECO determina que los precios publicados deben respetarse conforme a los derechos de los compradores.

