El Chelsea volvió a cambiar de entrenador, pero esta vez lo hizo bajo una lógica distinta. Tras la salida de Enzo Maresca el pasado 1 de enero, el club londinense nombró a Liam Rosenior como nuevo técnico del primer equipo, convirtiéndose en el sexto entrenador en la era de BlueCo, el consorcio encabezado por Clearlake Capital y Todd Boehly desde mayo de 2022.
A diferencia de procesos anteriores, el Chelsea optó por una solución interna al promover a Rosenior desde el Estrasburgo, club asociado que compite en la Ligue 1, marcando un paso poco común en la élite del futbol europeo: el ascenso de un entrenador dentro de una estructura multiclub.
Las trayectorias de desarrollo son habituales para los jugadores, especialmente en organizaciones multiclub, pero rara vez se aplican a los entrenadores. Actualmente existen más de 100 grupos multiclub en el futbol mundial, algunos con redes extensas como el City Football Group, sin embargo, el uso de estos vínculos para formar y promover técnicos ha sido prácticamente inexistente en los clubes de mayor jerarquía.
El modelo ha demostrado su eficacia en el desarrollo de futbolistas. Grupos como Red Bull establecieron rutas claras de crecimiento que llevaron a jugadores como Dominik Szoboszlai y Dayot Upamecano desde ligas menores hasta la élite europea. En el caso del Chelsea, el vínculo con el Estrasburgo se ha intensificado en los últimos años, con múltiples movimientos de jugadores en ambas direcciones.
Actualmente, futbolistas como Mike Penders, Kendry Páez y Mamadou Sarr se encuentran cedidos en el club francés, mientras que Ben Chilwell, Diego Moreira y Mathis Amougou llegaron de forma definitiva. Además, Andrey Santos, tras una cesión en Estrasburgo, se reencontrará con Rosenior en Stamford Bridge, mientras que Emmanuel Emegha se unirá al Chelsea en verano.
En contraste, los entrenadores que han seguido este tipo de camino son escasos. El grupo Red Bull es el principal referente, con casos como Jesse Marsch, Marco Rose y Matthias Jaissle. Fuera de ese modelo, los ejemplos han sido aislados y, hasta ahora, ningún club de la élite europea había aplicado esta estrategia para su primer equipo.
Jesse Marsch, actual seleccionador de Canadá, señaló que Todd Boehly mostró interés en este tipo de estructura desde la compra del Chelsea, con un proyecto que busca desarrollar talento de manera integral, no solo en jugadores, sino también en entrenadores y personal especializado.
Con esta decisión, el Chelsea no solo nombra a un nuevo técnico, sino que introduce un modelo innovador en la gestión deportiva de los clubes de élite.

